WHEN THE RULES OF THE GAME CHANGE SOLELY FOR THE FEW - The Wall Street scandal. EN/ES

Written By Abril Trankels.

Following the recent chaos on Wall Street driven by small investors, a new question has emerged for Washington that recruits both Wall Street "sharks", big tech and the entire political spectrum.


In short, the phenomenon was triggered by what is known as “short selling”. This action basically means that certain investors seek to generate profits by speculating on the fall in prices. Buying an asset for x amount of money from an institution or individual usually known as "brokers", who are then returned the same amount plus an agreed fee.


Meanwhile, the investor who bought those assets or shares sells them to a third party and waits for them to devalue (as he had speculated). Once they actually drop in price, he buys them again in order to return it to the broker; obtaining a profit thanks to the fall in the price of the asset.


However, this profit is not something 100% guaranteed, the market has its surprises. What specifically mobilizes the phenomenon of recent days is the paradox it reflects: small investors annoying the Wall Street giants. Almost as a joke, and through the Reddit platform, it was that several individuals spread the initiative to invest in shares of companies like GameStop since many highly relevant investors were betting on its downfall through "short selling." What were shares of 5 dollars, which promised only to devalue, today they reach 300.

This phenomenon was not summed up in a chaos typical of the world of finance, big tech and Biden's own novice administration today finds itself against a rock and a hard place. On the one hand, the big platforms touch again the unexplored field of legal barriers of cyberspace.


Freedom of speech, the American First Amendment, is challenged by various institutions. On the one hand, the dissemination medium of this case, Reddit, but on a larger scale, Google itself and the different applications that work are also involved, aimed at providing space for this type of stock buying and selling business.



Paradoxically, one of these apps called "Robinhood" has recently prevented its own users from generating actions such as those that led to this controversy under the initiative to "protect" its users. While its motto is “Let the people negotiate”, this company today chooses to limit its own members. Some of the essential points to consider, within all the debates that have arisen around this dilemma are: first, that the action used by these small investors is totally within the legal framework of the United States. While the same cannot be said regarding tactics that suppress freedom of action for some, such as Robinhood. It remains to be seen how the legal mechanisms will work in response to this. Which leads to a focus on American political decision-makers and institutions.


The Biden administration so far in this dispute has only responded to a press conference remarking: that "we have the first woman Secretary of the American Treasury" and that President Biden is currently promoting recovery plans for middle class families that have been affected by the damages of the pandemic.

Although the answer says little and no one, there were several representatives of the Democratic Party and the North American left who came out in defense of small investors (see AOC). Finding in this way, a point in common with the republicans who defend the free market and the non-intervention of both the State and the Big Tech.


There are several questions that remain open after this dilemma, and although the current presidency is not issuing clear answers in this regard, it will undoubtedly have to take a position on it. Which will involve either an intervention to limit their own to technological platforms, in order to ensure the freedom of business and expression of American citizens, or on the contrary, it will adapt the rules of the game for the benefit of large investors.






CUANDO LAS REGLAS DEL JUEGO CAMBIAN SOLO PARA ALGUNOS –

El escándalo de Gamestop y Wall Street.



Tras el reciente caos en Wall Street impulsado por pequeños inversores, ha emergido un nuevo interrogante para Washington que recluta tanto a los “tiburones” de Wall Street, los big tech y todo el espectro político.


En resumidas palabras, el fenómeno se desató a causa de lo que es conocido como “short selling”. Esta acción básicamente supone que ciertos inversores busquen generar ganancias especulando la caída de cotizaciones. Comprando un activo a x monto de dinero a una institución o individuo usualmente conocidos como “brokers”, a quienes luego se les devuelve el mismo monto más una tarifa acordada.


Mientras tanto, el inversor que compró esos activos o acciones, los vende a un tercero y espera a que se devalúen (como lo había especulado). Una vez que estos efectivamente bajen de precio los vuelve a comprar para así retornarlo al bróker; obteniendo una ganancia gracias a la caída del precio del activo.

Sin embargo, esta ganancia no es algo garantizable al cien por ciento, el mercado tiene sus sorpresas. Lo que moviliza específicamente al fenómeno de los últimos días es la paradoja que refleja: pequeños inversores molestando a los gigantes de Wall Street. Casi a modo de burla, y por medio de la plataforma Reddit, fue que varios individuos difundieron la iniciativa de invertir en acciones de empresas como GameStop dado que muchos inversores de gran relevancia apostaban a su caída por medio del “short selling”. Lo que eran acciones de 5 dólares, que prometían solo devaluarse, hoy alcanzan los 300.

Este fenómeno no se resumió en un caos propio del mundo de las finanzas, los big tech y la propia y novata administración Biden hoy se encuentra contra la espada y la pared. Por un lado, las grandes plataformas tocan de nuevo el inexplorado campo de las barreras legales del ciberespacio.


La libertad de expresión, primera enmienda estadounidense, es puesta en tela de juicio por varias instituciones. Por un lado, el medio de difusión de este caso, Reddit, pero a mayor escala también se ve involucrado el propio Google y las diferentes aplicaciones que funcionan abocadas a dar espacio para este tipo de negocios de compra y venta de acciones.


Paradójicamente, una de estas apps llamada “Robinhood”, ha recientemente imposibilitado a sus propios usuarios de generar acciones como las que llevaron a esta polémica bajo la iniciativa de “proteger” a sus usuarios. Mientras que su lema es “Deje que la gente negocie”, esta empresa hoy opte por limitar a sus propios miembros.


Algunos de los puntos esenciales a considerar, dentro de todos los debates surgidos alrededor de este dilema son: en primer lugar, que la acción empleada por estos pequeños inversores está totalmente dentro del marco legal de los Estados Unidos. Mientras que no se puede afirmar lo mismo con respecto a las tácticas que suprimen la libertad de acción para algunos, como el caso de Robinhood. Queda por verse como funcionarán los mecanismos legales en respuesta a esto. Lo cual lleva a poner el foco en los decisores políticos y las instituciones Americanas.


La administración Biden en lo que va de esta disputa solo ha respondido a una conferencia de prensa remarcando: que “tenemos la primera mujer Secretaria del tesoro Americano” y que el presidente Biden actualmente impulsa planes de recuperación para las familias de clase media que han sido afectados por los daños de la pandemia. Aunque la respuesta diga poco y nadie, fueron varios los representantes del partido demócrata y la izquierda norteamericana que salieron en defensa de los pequeños inversores (véase AOC). Encontrando así, un punto en común con los republicanos que defienden el libre mercado y la no intervención tanto del Estado como de las Big Tech.


Son varias las preguntas que quedan abiertas tras este dilema, y aunque la actual presidencia no esté emitiendo respuestas claras al respecto, indiscutiblemente deberá tomar una posición al respecto. Lo cual supondrá, ya sea una intervención para limitar a las propias a plataformas tecnológicas, con el fin de asegurar la libertad de negocio y expresión de los ciudadanos americanos, o por el contrario adaptará las reglas del juego en beneficio de los grandes inversores.