LATIN AMERICA AND BIDEN MORE SIMILAR THAN YOU THOUGHT? - EN/ES




Written by Abril Trankels.


How significant could Biden's rise to the White House be for the Latin American region? In the first instance, neither South nor Central America have led the agenda presented by the Democratic Party. Although discursively, Biden has tried to get the vote of the Latino electorate either through symbolic words or dancing to typical songs of the area, the issue has not gone beyond that. Among the most latent topics, the administration has mentioned only questions about Mexico, Venezuela or Cuba.


Before which, although the democratic campaign seeks to differentiate itself from the policies of President Trump, they do not really differ in their means and ends. Both file a complaint against the current regime in Venezuela, sanctions and protections for human rights. Although if it is necessary to clarify, by Nicolás Maduro, Biden was warmly received. Regarding Cuba-United States relations, many anticipate a thaw, but not a substantial one. Foreign policy measures do not promise, for now, great changes. During Donald Trump's administration, the only issues in the region that really occupied the agenda were: the Venezuelan regime and its trade and arms relations with Iran, and the Chinese presence in Latin America. Which does not promise to change over the next 4 years, and if it does, it will probably only be in its modes.


The ferocity of the current president is not a quality of Joe Biden, and for this reason only a slight decrease in the intensity of the power bids could be estimated, no more than that. The greatest promise could focus on the immigration containment project for the area, specifically for Central America. Hand in hand with the policies that promise to regularize the citizenship of 11 million illegal immigrants, a plan has been postulated in order to avoid a next wave of immigration. While the issue of legalizing the citizen status of millions of people who have broken North American border laws may be a matter of political campaigning, the reality is clearly deeper.


The immigration flow from Latin America has increased 10 times in the last four decades. Therefore, proposing a comprehensive program that eradicates the root problem such as the new "Marshall Plan" proposed by Biden seems rational. The main causes of migration are violence, poverty, low quality of life and political instability, to which the 750 million dollars promised in the campaign would be destined. Although the number may seem of an important magnitude, we are not talking about one but several countries that would receive this support which would seek to manage long-standing structural problems. As long as the American attractiveness continues to be such, compared to the reality of countries like Guatemala where GDP per capita is 15 times lower than that of North America, civilians will probably continue to find reasons to project a future in North America.


In summary, the main indications, speeches, and projects already designed do not demonstrate pragmatic changes in relations between Washington and Latin America. Which does not mean that subordination is still decisive. No Latin American country can afford to position itself on the enemy side of the United States, if it intends to stay afloat in the pandemic situation.


Sources:

http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/congido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/ari130-2020-malamud-nunez-biden-y-america-latina-damientos-y-continuidades http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/congido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/ari130-2020-malamud-nunez-biden-y-america-latina-damientos-y-continuidades https://datosmacro.expansion.com/paises/comparar/guatemala/usaAMÉRICA



En Español


LATINA Y BIDEN ¿MÁS DE LO MISMO?


Escrito por Abril Trankels.


¿Qué tan significativo podría ser el ascenso de Biden a la casa blanca, para la región Latinoamericana?


En primera instancia, ni el sur o centro americano han encabezado la agenda presentada por el partido demócrata. Si bien discursivamente, Biden ha intentado conseguir el voto del electorado latino ya sea mediante palabras simbólicas o bailando canciones típicas de la zona, la cuestión no ha ido más allá de eso. Dentro de los tópicos más latentes, la administración ha mencionado sólo cuestiones acerca de México, Venezuela o Cuba. Ante las cuales, si bien la campaña democrática busca diferenciarse de las políticas del presidente Trump, realmente no se distinguen en sus medios y fines.


Ambos plantean una denuncia al régimen actual en Venezuela, sanciones y protecciones a los derechos humanos. Aunque si cabe aclararse, por parte de Nicolás Maduro, Biden fue recibido calurosamente. En cuanto a las relaciones Cuba-Estados Unidos, muchos anticipan un deshielo pero no sustancial, las medidas en política exterior no prometen, por ahora, grandes cambios.


Durante la gestión de Donald Trump, las únicas temáticas de la región que realmente ocuparon agenda fueron: el régimen venezolano y sus relaciones comerciales y armamentistas con Irán, y la presencia china en América latina. Lo cual no promete cambiar durante los próximos 4 años, y si lo hace probablemente será solo en sus modos. La ferocidad propia del actual presidente no es cualidad de Joe Biden, y por esto solo podría estimarse un leve descenso en la intensidad en las pujas de poder, no más que eso.


La mayor promesa podría centrarse en el proyecto de contención migratoria para la zona, específicamente para América central. De la mano de las políticas que prometen regularizar la ciudadanía de 11 millones de inmigrantes ilegales, se ha postulado un plan con el fin de evitar una próxima ola migratoria.

Si bien la cuestión de legalizar el status ciudadano de millones de personas que han quebrado las leyes fronterizas de Norteamérica, puede ser una cuestión de campaña política, la realidad es claramente más profunda. El caudal inmigratorio desde América Latina, ha aumentado 10 veces en las últimas cuatro décadas. Por lo tanto, plantear un programa integral que erradique el problema de raíz como es el nuevo “Plan Marshall” planteado por Biden parece racional. Las principales causas de migración son la violencia, pobreza, la baja calidad de vida e inestabilidad política, a las cuales serían destinados 750 millones de dólares prometidos en campaña.


Si bien el número puede parecer de una importante magnitud, hablamos no de uno si no varios países que recibirían estos apoyos los cuales buscaran gestionar problemas estructurales que provienen ya de larga data. Mientras que el atractivo Estadounidense siga siendo tal, en comparación a la realidad de países como Guatemala donde el PBI per cápita es 15 veces menor al de Norteamérica, probablemente los civiles seguirán encontrando razones para proyectar un futuro en Norte América.


En síntesis, los principales indicios, discursos, y proyectos ya diseñados no demuestran cambios pragmáticos en las relaciones entre Washington y América Latina. Lo cual no quita, que la subordinación sigue siendo determinante. Ningún país Latinoamericano puede darse el lujo de posicionarse en el bando enemigo de los Estados Unidos, si pretende mantenerse a flote en la coyuntura pandémica.



Fuentes:


http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/ari130-2020-malamud-nunez-biden-y-america-latina-cambios-y-continuidades

http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/ari130-2020-malamud-nunez-biden-y-america-latina-cambios-y-continuidades

https://datosmacro.expansion.com/paises/comparar/guatemala/usa