Covid Passports - EN/ES

Written By Abril Trankels

The measures that alter the US political structure and is unattainable for the Third World.


A new debate opens the crack between the Democrat and Republican parties, in turn creating turbulence within the conservative sector in the United States. These so-called Covid Passports, develop several questions dealing from the dilemma of state control, right to privacy, freedom from the private sector and even question the legitimacy of vaccines.


This project would basically be a digital certification that officially confirms vaccination (double dose), in all citizens. This would be ensured by the private and public sectors to develop all kinds of tasks and activities; Since attending a work day is prohibited.


First, it should be clarified that the structure needed to install such a measure requires not only of political consensus if not, in agreement and progress on the plan by the systems and software companies that are already immersed in the proposal. Therefore, we talk about a measure that will not be conceived overnight. However, the political and cultural debate does not expect anyone. There have been several governors who have given their position in this regard, such as DeSantis, who declared that such a measure would be rejected in Florida.


The main points that will be prioritized and discussed by the Republican Party will deal with: the lack of reliable evidence on the long-term effects of the vaccine and what its obligation of application could assume in the event that there was collateral damage; The possible abuse of control and violation of privacy by the State in cooperation with Big Tech companies (in this case it could be named IBM, Microsoft among the main ones); And above all, immorality, unconstitutionality, and "Anti-Americanism" behind the idea of ​​restricting the development of the basic activities of civilian life, imposed by the Government. But, this last point is not sustained throughout the Republican Party alone, many conservatives argue that the deprivation of entities and State demanded vaccination passports; goes against their individual freedoms and it is not the states place to apply such mediation. However, there is a majority consensus that such a requirement is for the private sector and not to the State, therefore this should not make the passports a requirement to grant access to public services that corresponds to all Americans.


On the other side, the Democratic Party bases its argument at first: the creation of a safe scenario to resume activities and return to "normality", an objective that the President himself proposed for July 2021. It could therefore be defined that the Health and control of propagation are priority for this sector. However, it would be seized to ensure equal access to such a "passport" to every citizen. And above all, a percentage of vaccinates that legitimize the requirement of a national certificate.


Observing this dilemma since the international scenario, the following points could be highlighted. First, the United States is not the only nation that has raised this challenge. The question that should be made then, is whether a document model or certificate should be globally stated, thus assuming its validity in its international use. Which, would lead to question that agencies should define such a decision, and if the W.H.O. collects legitimacy to carry out such a project.


Second, within the Latin American region, except for the case of Chile, most countries can not project towards a plan as the United States poses today, without sinning of utopian. Countries such as Argentina and Brazil have barely implemented their vaccines leading to only 8% of their population being vaccinated, only with the first dose. And for its part Bolivia does not exceed 2%, and according to the last figures from Our World in Data, Venezuela would not even reach 1%.


Therefore, here we are with a debate that seems to be a projection more than a reality. However, there will be many vigorous discussions and an massive gap of ideology involved for its definition. Whatever the response of each nation or state, it is clear that it is not an objective that is an agenda for most countries, even for the time being.


Sources consulted:

https://ourworldindata.org/vaccination-israel-impact

https://ourworldindata.org/covid-vaccinations.


ES


COVID PASSPORTS



La medida que altera el escenario político de EEUU y parece inalcanzable para el tercer mundo.


Un nuevo debate abre la grieta entre el partido demócrata y el republicano, creando a su vez turbulencias dentro del sector conservador en los Estados Unidos. Los llamados COVID Passports, (Pasaportes de Covid), desenvuelven varios interrogantes que tratan desde el dilema del control estatal, derecho a la privacidad, libertad del sector privado y hasta ponen en tela de juicio la legitimidad de las vacunas.


Este proyecto supondría básicamente una certificación digital que confirme oficialmente la vacunación (doble dosis), en todos los ciudadanos. Esta sería demandada por el sector privado y el público para desarrollar todo tipo de tareas y actividades; desde asistir a una jornada laboral hasta el acceso a servicios públicos.


Primero, cabe aclararse que la estructura necesaria para instalar tal medida requiere no solo de consenso político si no, de acuerdo y avance sobre el plan por parte las empresas de sistemas y software que ya se encuentran inmersas en la propuesta. Por lo tanto, hablamos de una medida que no se concebirá de la noche a la mañana. Sin embargo, el debate político y cultural no espera a nadie. Ya han sido varios los gobernadores que han dado su postura al respecto, tal como De Santis, quien declaró que tal medida sería rechazada en Florida.


Los puntos principales que mantienen latente la discusión por parte del partido republicano versan sobre: la carencia de pruebas fehacientes sobre los efectos a largo plazo de la vacuna y lo que su obligatoriedad de aplicación podría suponer en el caso de que existieran daños colaterales; el posible abuso de control y violación a la privacidad por parte del estado en cooperación con las empresas de Big Tech (en este caso podría nombrarse IBM, Microsoft entre las principales); y sobre todo la inmoralidad, inconstitucionalidad, y “anti-americanismo” detrás de la idea de restringir el desarrollo de las actividades básicas de la vida civil impuesto por el gobierno de turno. Pero, este último punto no es sostenido por todo el partido rojo, tal es así, que muchos conservadores sostienen que la libertad de los entes privados de exigir la vacunación subordina a su favor a la libertad individual de aplicarse o no tal mediación. No obstante hay consenso mayoritario en que tal exigencia le es propia al sector privado y no al estado, por lo tanto este no debería hacer de los pasaportes un requisito para conceder el acceso a servicios públicos que le corresponde a todo americano.


Del otro lado, el partido demócrata basa su argumento en un principio: la creación de un escenario seguro para retomar las actividades y volver a la “normalidad”, objetivo que el mismo presidente propuso para Julio del 2021. Por lo tanto podría definirse que la salud y control de la propagación son prioridad para este sector. Sin embargo, se buscaría asegurar con anticipación un acceso igualitario a tal “pasaporte” a todo ciudadano. Y sobre todo, un porcentaje de vacunados que legitime la exigencia de un certificado a nivel nacional.

Observando este dilema desde el escenario internacional, se podrían destacar los siguientes puntos. En primer lugar, no es Estados Unidos el único país que se plantea este desafío. La pregunta que debería realizarse entonces, es si se debería estandarizar globalmente un modelo de documento o certificado, suponiendo así darle validez en su uso internacional. Lo cual, llevaría a cuestionar que organismos deberían definir tal decisión, y si es que la OMS hoy recauda la legitimidad para llevar a cabo tal proyecto.


En segundo lugar, dentro de la región de Latinoamericana, exceptuando el caso de chile, la mayoría de los países no pueden proyectar hacia un plan como el que hoy plantea Estados Unidos, sin pecar de utópicos. Países como Argentina y Brasil apenas rozan el 8% de vacunados, solo con la primera dosis. Y por su parte Bolivia no supera el 2%, y según las últimas cifras de Our World in Data, Venezuela no alcanzaría siquiera el 1%.

Por lo tanto, tratamos aquí de un debate que parece ser una proyección más que una realidad. Sin embargo supondrá arduas discusiones y una implica brecha de disciplinas involucradas para su definición. Sea cual sea la respuesta de cada nación o estado, queda claro que no es un objetivo que se encuentre en agenda para la mayoría de los países, aunque sea por el momento.


Fuentes consultadas: https://ourworldindata.org/vaccination-israel-impact

https://ourworldindata.org/covid-vaccinations